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Tierra, Alma y Sociedad

Estoy leyendo uno de los libros que me auto-regalé estas navidades “Tú eres, luego yo soy”, al escribir el título siento cierta resistencia, me suena a nueva era, a mal libro de autoayuda y simpleces tipo “El Secreto”, pero nada más lejos de la realidad. Su autor, Satish Kumar, es uno de los pensadores y activistas más destacados de nuestra época, a sus casi 81 años, su vida da para una novela: con 9 años se hizo monje jainista, con 18 años colgó los hábitos para abrazar la visión de Gandhi, firme en su propósito cruzó andando medio mundo sin dinero, encontrándose con figuras notables como Krishnamurti, Bertrand Rusell y el mismísimo Martin Luther King. Fue encarcelado en Francia, amenazado a punta de pistola en Estados Unidos, pero nada le detuvo para entregar sus paquetes de “té de la paz” a los líderes de las cuatro potencias nucleares de la época. Lejos de ser un caminante errante y sin raíces Satish Kumar, además de sus numerosas peregrinaciones y viajes, se instaló con su familia en Inglaterra donde fundó la revista Resurgence, la escuela Small que incluye valores espirituales y ecológicos en su formación y el Schumacher College, un centro internacional de formación donde se estudia y difunde el nuevo paradigma holístico, del que su amigo y colaborador el escritor y físico Fritjof Capra tanto ha divulgado (quien quiera conocer más este paradigma puede leer sus libros “La trama de la vida” y “El Tao de la física”).

Bien, volviendo al tema y al título del libro “Tu eres, luego yo soy”, dejando al margen los excesos de la nueva era y de buena parte de los libros de autoayuda que han desgastado conceptos orientales, desvirtuándolos y privándolos de su verdadera utilidad y significado, el título tiene una belleza incuestionable, es la traducción del mantra hindú “So-Ham” (“Tú eres yo” o bien “Tú eres, luego yo soy”), que además de nuestra individualidad (el yo – tú) reconoce nuestra interdependencia, no sólo entre los seres humanos sino con el resto del universo (y esto es algo literal, demostrado por la ciencia de vanguardia que surgió durante el S. XX, al lector interesado lo remito a los libros de Capra).

Kumar habla de la vida humana y sus enredos, de ecología y de la sociedad con una profunda sabiduría pero sobretodo con la sencillez y el corazón de un niño, es un libro corto y ameno que conecta con las profundidades del corazón. Pero quiero centrarme en el título de esta entrada “Tierra, Alma y Sociedad” que también es el título de otro de los libros de Kumar. Y ¿qué hace un psicólogo y psicoterapeuta hablando de ecología, movimientos alternativos y sociología?… vamos a verlo:

Vivimos en la sociedad de la insatisfacción, poca gente está realmente satisfecha, feliz y en paz. Como le escuché a Claudio Naranjo es muy fácil cambiar la búsqueda de sentido, esto es, sustituir el desarrollarnos y madurar como seres humanos por la búsqueda de bienes materiales, éxito, poder y fama… y en esas andamos. A la persona que sufre delirios extravagantes la calificamos de loca, la recluimos y medicamos, sin embargo, nuestra sociedad se halla inmersa en un delirio mucho más demencial y cuyas consecuencias amenazan la supervivencia de la especie humana: vivimos en un planeta donde los recursos son limitados y actuamos como si no lo fueran, perseguimos la “felicidad” en base al consumo, esquilmando el planeta y guerreando por hacernos con los recursos de países subdesarrollados. Así es que por nuestra enfermedad del alma (entendiendo alma como nuestra intimidad y subjetividad, no necesariamente en términos metafísicos) está enfermando este precioso planeta y amenaza con acabar con la especie humana y otras tantas si no ponemos fin a esta locura.

Tierra, Alma y Sociedad están inexorablemente unidas nos guste o no, podemos ignorarlo, mirar para otro lado, pero esto no exime de sus consecuencias: es como la ley de la gravedad, puedes ignorar que existe, pero si saltas desde un quinto piso queriendo levitar posiblemente te acabes matando o hiriéndote gravemente. Y aquí, vuelvo a recuperar el concepto de neurosis: neurosis es haberse perdido a sí mismo y sus consecuencias son la insatisfacción casi permanente, el sentirse vacío y la ansiedad e hiperactividad por llenarnos ¿te suena?

La neurosis ha existido siempre y en todas las sociedades, buena cuenta de ello es el concepto de “pérdida del alma” que se maneja en el chamanismo de muchas culturas tradicionales. Otra vez más, sin entrar en disquisiciones metafísicas, perder el alma es perderse a sí mismo, lo cual se manifiesta con unos síntomas meridianamente claros: una vida gris, insatisfecha y carente (lo cual puede ser profundamente inconsciente y la persona tener poca claridad de su miseria interna), esto por un lado, y por otro, como esto es demasiado doloroso surge el ansia, la hiperactividad y el consumismo compulsivo, esto actúa sustituyendo la auténtica plenitud por una pseudo-satisfacción que como no satisface realmente nos lleva a sentirnos carentes y a seguir consumiendo. El problema de nuestra sociedad es que se están perdiendo estos conceptos, se acepta como sano y normal esta pérdida de sí mismo que alimenta la insaciabilidad que es el motor del consumismo. El grueso de la psiquiatría y la psicología no consideran esto como una seria patología, lo consideran como la normalidad, a excepción de los enfoques de la psicología y psicoterapia humanista y transpersonal, incluyendo aquí ciertas corrientes del psicoanálisis… En estas andamos, por suerte cada vez hay más voces críticas, más personas cansadas de este sinsentido y que buscan otra manera de estar y vivir en el mundo… otros mundos son posibles y ya están en este.